miércoles, 4 de marzo de 2009

TROTAMUNDOS POR EL MUNDO

Un camellero de Dubai, un actor de Los Ángeles, un fan de Bruce Lee en Hong Kong, un músico de Tango en Buenos Aires, un broker de Nueva York, y un cosmopolita de Sao Paolo están ahora más conectados que nunca. En un tiempo en el que contamos cada vez con menos barreras para viajar, se propicia el contacto intercultural a nivel mundial. En este entorno se entiende el viaje como una experiencia cada vez más rutinaria. En ocasiones hacemos viajes fugaces bien por motivo de negocios o de ocio, pero la falta de tiempo así lo exige. Este es un llamamiento al idealismo viajero de antaño en el que un viaje suponía una experiencia única a la que se le prestaba toda la atención y esfuerzo. ¿Qué mejor época que la nuestra para aprender a conciliar la facilidad de traslado con la ilusión genuina de la experiencia? Hagamos hincapié en no acostumbrarnos a lo bueno, no dar nada por sentado y así dejarnos sorprender sin límites.Aprovechemos que hasta el rincón más alejado del mundo está ahora más cerca de cada uno de nosotros para disfrutar de la experiencia de viajar a la antigua.