Cuenta la tradición que más o menos en estas fechas, más o menos hace 2000 años, unos reyes de Oriente, emprendieron su marcha hacia Occidente. Hoy Oriente está mucho más cerca de lo que estaba entonces, es más accesible, y está al alcance de todos disfrutar del exotismo del que proceden estas épicas figuras. Abu Dhabi, Dubai o Teherán son algunos de los destinos más señalados en ese rincón del mundo, que no te debes perder. 

Dubai, una de las capitales árabes más avanzadas, con un tiempo envidiable en esta época del año, es un lugar ideal donde combinar el lujo y el confort con la tradición de la cultura árabe. Piérdete por sus zocos, en busca de tesoros únicos o sobrecógete bajo sus inmensos rascacielos. Ciudad que ha experimentado una transición increible de vivir del mar exclusivamente a ser uno de los Emiratos donde más impotante es la producción de petróleo, aunque por la impoetancia del turismo en sus ingresos, se le presta especial atención a esta actividad. Por ello encontramos impresionantes playas de finísima arena, hoteles espectaculares, como el Bulj Al Arab, el único de siete estrellas del mundo.

Pero eso no es todo, Teherán, haciendo gala de que las mejores y exclusivas esencias van siempre en frasco pequeño, alberga en su pequeña extensión el la capital administrativa del país.Teherán es la intensidad de la vida que firmemente se deja sentir por doquier, siendo sede de los mejores museos y centros culturales de Irán. Y lo que aquí te contamos es una sola pincelada de lo que puedes encontrar si te aventuras, como los reyes de Oriente hicieron una vez, aunque en sentido contrario y en condiciones bastante más cómodas, a emprender un viaje que marcará un antes y un después en tu vida.


